
hacia tiempo que no me entraban esas ganas absurdas de seguir viviendo, despues de este cigarro ya nada es igual...
cuatro de la mañana y todo el dolor comienza a surgir de entre mis poros, un trago de agua o un suspiro de humo siempre es mi cuestionamiento antes de ponerme en pie...
cuantas horas mas seguire asi??? no lo se, en mi cabeza solo existe una sola frase que me dice a cada segundo: una mas y nos vamos...
mi piel se derrite y se oscurece con cada dia que salgo a caminar con la cabeza agachada, no por verguenza si no por esta necesidad de no tener dolores caidos del cielo sino ganados a pulso por cada puto movimiento de mis manos...
y como dice gustavo: que tengo que dormir que mañana hay que trabajar...
y no droguen mas al toro... droguenme a mi... jajaja

No hay comentarios:
Publicar un comentario